El talento Chileno ignorado de Pilar Díaz

Nacida en Chile y criada en Estados Unidos, la cantautora Pilar Díaz, casi desde el anonimato, ha destacado por su calidad vocal y compositiva, demostrado su talento y carisma en el aclamado grupo indie rock  norteamericano Los Abandoned, y también en su emergente pero prolífera carrera solista. Hoy  -mediante viajes constantes entre sus dos tierras- pretende posicionarse de mejor manera en el circuito nacional. 

Por: Cristián Jara Bizama (@cristian_jara)

Hace ya varios años que la irrupción de las mujeres en la escena pop rock nacional es una realidad. Teniendo muy en cuenta las diferencias sustanciales de sus propuestas, nombres como el de Francisca Valenzuela, Anita Tijoux, Camila Moreno, Javiera Mena y Pascuala Ilabaca, por mencionar algunos, son actos preponderantes del catálogo discográfico nacional.

Dentro de este verdadero ramillete de inspiración femenina es en donde Pilar Díaz debería situarse actualmente; su trayectoria, capacidad creativa y originalidad al momento de enfrentar las canciones son argumentos de peso como para considerarla dentro de las grandes cantautoras nacionales.

“Soy amiga de la Fran (Valenzuela), me encanta su trabajo y me gusta ella como representante de la música pop chilena. Ha realizado un trabajo muy duro y me siento representada por ello”, establece.

Poseedora de una fusión sonora configurada entre su raigambre con la música folclórica chilena; el post-punk americano que la sedujo en californiayla escuela de arte que la formó profesionalmente, la música de Pilar posee un aura vanguardista y sofisticada, pero a la vez un dejo criollo de reminiscencias sesenteras, sureñas y de canción popular. Su trabajo, además de Los Abandoned, se ha visto reflejado en diversas grabaciones para películas y series animadas (“Spiderman” y “Misadventures of Flapjack”, entre otras).

Estuvo cobijada por varios meses en Chile antes de volver a Estados Unidos. La promoción de su primer trabajo homónimo como solista (2009), constantes presentaciones y, sobre todo, el proceso de registro de su nueva placa estimada para 2012, mantuvieron más que ocupada a la artista en su tierra natal. Antes de su presentación de despedida junto a Gepe y Leo Quinteros, asimila  el momento fecundo por el que atraviesa la música chilena como una gran oportunidad para masificar su propuesta.

Te fuiste de muy pequeña a vivir en Estados Unidos, se aprecia cabalmente esa dualidad cultural en tus composiciones.

“Sí, cambié Los Andes por cemento. Pero el lazo que tengo con Chile es muy fuerte, ya que mis padres se esforzaron mucho para traerme todos los años a pasar períodos largos de tres meses de vacaciones en el país; fue como vivir mitad allá y mitad acá. Incluso mi primer acercamiento con la música fue tocando folclor chileno, formé parte de un conjunto folclórico y desde chica crecí escuchando a Violeta Parra. Luego, al percatarse de que mi vocación por la música era muy fuerte, mis padres decidieron matricularme en una la escuela de música en California”.

Tu primera incursión profesional en la música fue muy exitosa, ¿por qué se decidieron disolver Los Abandoned?

“Luego de terminar mis estudios de música comencé Los Abandoned, un proyecto que surgió ahí mismo en la escuela. Efectivamente nos fue bastante bien, estuvimos juntos desde 2002 a 2007. Recorrimos todo Estados Unidos en giras, tocamos en México en el Vive Latino y tuvimos muy buena rotación en las radios y MTV. Luego de una carrera estrepitosa y muy  buenas experiencias decidimos terminar con el grupo, fue un proceso natural”.

El debut como solista, lamentablemente, no tuvo mucha repercusión en Chile, quizás por el carácter independiente y alternativo de tu propuesta ¿te gustaría acercarte más al mainstream?

“Interesante pregunta, si se la realizas a cualquier artista independiente, apuesto a que el 95% te va a responder que sí. Porque uno quiere vivir de esto y llegar más allá. A mí, como creadora, me gustaría que mis obras llegaran a todo el orbe, sería ideal alcanzar un punto en donde mucha gente escuche mi música, y que tenga más oportunidades de llegar a todas partes del mundo”.

La originalidad es un elemento muy presente en tus canciones, ¿serías capaz de definir tu estilo?

“Es una mezcla entre lo que yo he vivido. He tenido una vida un poco fragmentada y pienso que eso es el núcleo de lo que hago. Mis influencias siempre han sido grupos que han mezclado estilos y géneros diferentes, en el ámbito latino como Café Tacuba, por ejemplo; artistas que se arriesgan y se atreven a ser originales”.

¿Piensas que a las bandas chilenas les falta arriesgar más, cuál es tu visión de la escena desde fuera?

“Cada vez que viajo conozco bandas de estilos diferentes. Me he dado cuenta cómo ha crecido el ser músico en el país. La motivación por ganarse  el derecho a vivir de la música es algo admirable y, desde esa perspectiva, creo que han crecido mucho las posibilidades para los artistas. Se percibe una energía muy fresca; los músicos se la están jugando mucho más para que sus propuestas posean carácter propio. Es algo grande porque la escena está tratando de abrir un nuevo camino, que fin de cuentas es algo necesario para no estancarse”.

¿Qué se viene para ti luego de la estadía en Chile?

“Vamos a terminar el disco en Los Angeles (junto Vicente Sanfuentes). También tengo  varias fechas cerradas en Estados Unidos y México. Pretendo volver a Chile el próximo año con el nuevo disco en la mano”.

Más información en:  www.pilardiazmusic.com